# Síntomas y fases de la parálisis supranuclear progresiva
La parálisis supranuclear progresiva (PSP) progresa en fases con diferentes síntomas. La enfermedad se desarrolla lentamente, pero los problemas aumentan gradualmente. A continuación, describimos cómo suelen aparecer los síntomas y qué significan en la vida diaria.
Fase temprana
En la fase inicial, los síntomas suelen ser sutiles y es fácil pasarlos por alto o atribuirlos al envejecimiento normal. Sin embargo, los problemas aumentan de manera constante.
**Síntomas:**
- Caídas o tropiezos inesperados sin una causa evidente, especialmente al caminar hacia atrás
- Rigidez en la zona del cuello y la espalda, especialmente en el cuello
- Disminución de los movimientos (bradicinesia)
- Dificultad para enfocar los ojos hacia abajo (paresia hacia abajo), especialmente molesta al bajar escaleras o ver los pies
- Pérdida leve del equilibrio
- Cambio en la marcha (forma de caminar): pasos cortos, con los pies bien separados
- Fatiga
- Dificultades sutiles del habla: la voz se vuelve más suave o monótona
- Problemas de memoria y concentración
- Cambios de humor, a veces apatía (pasividad) o resignación
En la vida diaria, estos síntomas pueden hacer que una persona camine con más cuidado, se caiga con más frecuencia y sea más consciente de sus propios movimientos. Conducir puede resultar más difícil debido a problemas oculares. Los contactos sociales pueden cambiar porque alguien se siente con menos energía y se retrae.
**Duración y supervivencia en esta fase: **
La fase inicial dura un promedio de 1 a 2 años. Esto varía mucho de un paciente a otro. No hay datos fiables sobre la supervivencia específicamente en esta fase; la mediana de supervivencia global tras el diagnóstico es de aproximadamente 5 a 7 años (Schumacher*et al.*, 2020), pero se trata de un promedio en todas las fases y los individuos varían ampliamente.
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Fase intermedia
En esta fase, los síntomas se vuelven más claros y tienen más impacto en la rutina diaria.
**Síntomas:**
- Desequilibrio más grave y caídas más frecuentes (a veces hacia adelante o hacia atrás)
- Dificultades más claras para mover los ojos: la hiperparesia (mirar hacia arriba) y los movimientos laterales se vuelven más rígidos; la bajoparesia empeora
- La rigidez de los músculos está aumentando, especialmente en el cuello, la columna vertebral y las piernas
- Retraso en las respuestas motoras
- Problemas con la claridad del habla: la voz se vuelve cruda, menos comprensible y, a veces, puede salir temprano o con dificultad
- Problemas de sueño
- Aumento de los problemas del estado de ánimo: depresión, ansiedad, arrebatos emocionales sin motivo aparente
- Deterioro cognitivo: pensamiento más lento, acción menos concentrada, dificultad para realizar múltiples tareas al mismo tiempo (funciones ejecutivas)
- Rigidez de la expresión facial
- Posible lentitud para masticar y tragar (disfagia)
En la vida diaria, esto significa que alguien necesita cada vez más ayuda para caminar, ir al baño y al baño. Por lo general, conducir automóviles ya no es seguro. Cada vez es más difícil cuidar de uno mismo y comunicarse requiere más esfuerzo. Las caídas son un riesgo mayor y conllevan un riesgo de lesiones.
**Duración y supervivencia en esta fase: **
La fase intermedia suele durar de 2 a 3 años. Tampoco en este caso se dispone de una mediana exacta de las tasas de supervivencia para esta fase por sí sola; la mediana general de progresión de la enfermedad desde el diagnóstico hasta la discapacidad grave se ha estimado en aproximadamente 5 a 10 años (Armstrong *et al.*, 2020), pero varía mucho de un individuo a otro.
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Fase tardía
En la fase tardía, los síntomas tienen un efecto importante en la independencia y la seguridad.
**Síntomas:**
- Pérdida grave del equilibrio; caídas frecuentes
- Los movimientos oculares están muy restringidos o son casi imposibles en ciertas direcciones
- Fuerte rigidez muscular, especialmente en el cuello y el torso, lo que dificulta mucho el movimiento
- Lentitud significativa (bradicinesia)
- Disfagia (dificultad para tragar) más grave: riesgo de asfixia; puede ser necesario alimentarlo a través de una sonda
- El habla es difícil de entender o casi imposible
- Deterioro cognitivo significativo: demencia con pérdida de memoria, orientación y funcionamiento diario
- Incontinencia (micción o defecación involuntarias)
- Insomnio o pesadillas
- Apatía o cambios emocionales persistentes
- Las alucinaciones pueden ocurrir (ver o escuchar cosas que no existen)
- Posible sensibilidad a neurolépticos: ciertos medicamentos para síntomas psicóticos pueden causar efectos secundarios graves
En la vida cotidiana, en esta fase la persona ya no puede estar sola. Se requiere atención completa para la higiene personal, la alimentación y la movilidad. La comunicación es muy limitada. El riesgo de caídas es alto y las medidas preventivas son cruciales. Los ingresos hospitalarios son más frecuentes.
**Duración y supervivencia en esta fase: **
La fase tardía dura en promedio de 2 a 3 años hasta el fallecimiento. La mediana de supervivencia después del diagnóstico es de aproximadamente 5 a 7 años (Schumacher *et al.*, 2020), pero algunos pacientes viven menos tiempo, otros más. La causa de muerte final suele ser una complicación como neumonía grave (por aspiración), desnutrición grave, o procesos de enfermedad neurológica más extensos. Sin embargo, varía considerablemente de una persona a otra.
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Agrupaciones de síntomas especiales
Algunos síntomas pueden presentarse de diferentes maneras en diferentes fases:
**Síntomas motores:**
La marcha cambia gradualmente de una marcha normal y fluida a una rígida, lenta y corta; muchos pacientes caminan como si fueran "empujados" (pushers). Esto comienza en la fase temprana y empeora.
**Problemas oculares y de la mirada (paresia supranuclear de la mirada):**
Esta es una de las características más importantes. Primero, la mirada hacia abajo puede limitarse (dificultad para mirar hacia abajo), luego la mirada hacia arriba (mirar hacia arriba). Estos síntomas se desarrollan gradualmente.
**Cambios cognitivos y de conducta:**
Estos se desarrollan junto con los síntomas motores, no siempre en el mismo orden. Algunas personas tienen primero cambios de conducta (apatía, retraimiento), otras tienen primero problemas motores.
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Cuándo contactar con tu médico
Ponte en contacto o llama al médico de cabecera/especialista si:
- Te caes cada vez más frecuentemente o te sientes inseguro en la vida cotidiana
- Tienes dolores de cabeza graves repentinos
- Te atraganta y aspiras (la comida o bebida va por el lado equivocado) — esto es una emergencia
- Tienes un cambio repentino grave en la voz o casi no puedes hablar
- Dejas de comer o beber bien durante días
- Tienes fiebre combinada con rigidez muscular muy aumentada (puede ser un signo de una complicación grave)
- Te has vuelto confuso, somnoliento o inusualmente pasivo
- Tienes arrebatos emocionales graves o cambios de conducta que son difíciles de entender
Un aumento lento de la rigidez, caídas o problemas del habla es parte de la enfermedad y merece atención en una cita, pero no siempre es una situación de urgencia.
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_Esta información nunca reemplaza el juicio de un médico. Siempre discute tu situación con tu propio médico tratante._