# Nutrición y esclerosis múltiple progresiva
En la EM progresiva, la nutrición juega un papel en el apoyo al sistema nervioso y la limitación de los procesos inflamatorios. Esta pestaña describe qué enfoques nutricionales han sido investigados y qué se conoce hasta ahora al respecto.
Dieta cetogénica
InvestigadoiResultados positivos en estudios clínicos, aún no es tratamiento estándar
Una dieta cetogénica es un patrón de alimentación en el que la ingesta de carbohidratos se limita considerablemente y la proporción de grasas y proteínas es relativamente alta. El cuerpo entonces utiliza combustibles de las grasas (cetonas) en lugar de glucosa. Este patrón se está investigando en la EM progresiva porque puede influir en el balance energético de las células nerviosas y en los marcadores inflamatorios.
Investigaciones recientes (2026) sugieren que se están investigando combinaciones de alimentación cetogénica con ciertas sustancias bioactivas por sus efectos en la función mitocondrial (las fábricas de energía de las células). Los estudios en modelos animales sugieren que este patrón puede reducir las respuestas inflamatorias, pero la magnitud y viabilidad de este efecto en personas con EM progresiva aún no se han establecido. Es un patrón de alimentación intensivo que requiere vigilancia estrecha, ya que los nutrientes que normalmente se encuentran en los carbohidratos (vitaminas, minerales, fibras) deben ser reemplazados.
Patrón de alimentación mediterráneo
InvestigadoiResultados positivos en estudios clínicos, aún no es tratamiento estándar
El patrón de alimentación mediterránea consiste principalmente en verduras, frutas, frutos secos, pescado, aceite de oliva y productos integrales, con carne roja limitada. Este patrón es rico en antioxidantes y sustancias que pueden reducir la inflamación.
En la EM, este patrón se investiga porque tiene relativamente más investigación en otras enfermedades inflamatorias y trastornos neurodegenerativos y porque carece de sustancias refinadas que pueden acelerar los procesos inflamatorios. Los estudios sugieren que los patrones de alimentación antiinflamatorios pueden ser beneficiosos para las personas con EM, aunque la evidencia específica para las formas progresivas sigue siendo limitada. Este patrón es prácticamente aplicable y ofrece muchos nutrientes que apoyan el sistema nervioso.
Alimentación rica en antioxidantes y sustancias bioactivas de origen vegetal
InvestigadoiResultados positivos en estudios clínicos, aún no es tratamiento estándar
Se refiere a alimentos y sustancias que naturalmente contienen muchos antioxidantes: té verde (EGCG), cúrcuma (curcumina), moras y otras bayas de color oscuro, verduras de hoja y cáliz. Estas sustancias pueden neutralizar los radicales libres de oxígeno dañinos que en la EM juegan un papel en el daño nervioso.
Investigaciones de 2026 muestran que ciertas sustancias vegetales (como la curcumina y combinaciones con otros polifenoles) pueden influir en los marcadores inflamatorios y las reacciones autoinmunitarias en modelos animales de EM. Para las personas con EM progresiva, los verdaderos estudios clínicos aún son escasos, pero los datos de laboratorio y los pequeños estudios sugieren que una alimentación rica en estas sustancias potencialmente podría ser beneficiosa. Los riesgos son limitados, aunque en casos raros, dosis altas de ciertos suplementos pueden causar interacciones con medicamentos.
Patrón de proteína y aminoácidos
InvestigadoiResultados positivos en estudios clínicos, aún no es tratamiento estándar
Las proteínas consisten en bloques de construcción (aminoácidos) que el sistema nervioso necesita para la reparación y el mantenimiento. Investigaciones recientes (2026) muestran que ciertos aminoácidos (como la glutamina y la treonina) se encuentran en diferentes concentraciones en la EM y posiblemente están asociados con la actividad de la enfermedad o la gravedad.
Por lo tanto, una ingesta adecuada de proteína es relevante, pero aún no se ha establecido cuál es el patrón óptimo por persona. Debido a que la EM progresiva puede ir acompañada de movilidad reducida y pérdida muscular, la alimentación rica en proteína recibe atención adicional. Sin embargo, falta evidencia para un protocolo de aminoácidos específico.
Vitamina D
ProbadoiIncluido en directrices oficiales, o aprobado por EMA o FDA
(de apoyo)
La vitamina D juega un papel en la regulación inmunitaria y ha sido ampliamente investigada en la EM. Un metaanálisis de 2026 resume que el estado vitamínico se asocia con la actividad de la enfermedad de EM y la progresión, aunque aún no está completamente claro si la deficiencia de vitamina D es una consecuencia o causa de la EM.
Para la EM progresiva, se considera que los niveles adecuados de vitamina D son de apoyo, especialmente porque muchas personas con EM tienen niveles más bajos y porque la vitamina D regula la función inmunológica. Sin embargo, las recomendaciones para niveles adecuados se determinan individualmente, dependiendo de la ubicación geográfica, la pigmentación de la piel y posible función renal.
Complejo de vitaminas B
InvestigadoiResultados positivos en estudios clínicos, aún no es tratamiento estándar
Las vitaminas B (B1, B2, B6, B12, folato) son importantes para la función nerviosa y el metabolismo energético. En la EM progresiva, ciertas vitaminas B pueden ser relevantes a través de diversos mecanismos.
Parte de la investigación apunta a posibles efectos beneficiosos de ciertas vitaminas B en el daño nervioso y la movilización de energía en el cerebro y la médula espinal, pero la evidencia específica para la EM progresiva es limitada. La desnutrición en estas vitaminas ocurre y puede prevenirse mediante la nutrición o, si es necesario, suplementación.
Ácido alfa-lipoico y biotina
InvestigadoiResultados positivos en estudios clínicos, aún no es tratamiento estándar
El ácido alfa-lipoico y la biotina son sustancias que juegan un papel en el metabolismo energético celular. La investigación de 2026 apunta a posibles beneficios en modelos neurodegenerativos experimentales.
En la EM progresiva, este patrón se investiga porque las células nerviosas requieren mucha energía y porque ambas sustancias pueden influir en la regulación inmunológica. Los hallazgos provienen principalmente de estudios veterinarios o basados en mecanismos; la evidencia clínica en personas con EM progresiva es limitada.
Ayuno y patrones de alimentación periódicos
ExperimentaliSe está estudiando, el resultado aún es desconocido
El ayuno periódico (por ejemplo, ayuno intermitente o días alternos con ingesta limitada) puede influir en los marcadores de inflamación y la función inmunológica. El patrón se investiga porque potencialmente podría ayudar a regular las reacciones autoinmunes.
Para la EM, se trata de investigaciones muy tempranas, principalmente con modelos animales o mecanismos teóricos. Se debe tener precaución, porque el ayuno en personas con EM progresiva y posible movilidad reducida también puede conllevar riesgos (desnutrición, pérdida muscular). Este patrón solo debe probarse bajo supervisión médica.
Nutrición baja en productos ultrarrefinados y alta en sal
InvestigadoiResultados positivos en estudios clínicos, aún no es tratamiento estándar
Según la investigación, los estudios indican que ciertos componentes dietéticos (alto contenido de sal, ingredientes ultraprocesados, grasas trans) pueden potenciar las reacciones inflamatorias y las reacciones de células T — precisamente los procesos que son problemáticos en la EM.
Por lo tanto, una dieta sin o con menos productos ultraprocesados y sal alta se considera de apoyo en la EM, en particular porque puede reducir los marcadores de inflamación. Esto no es específico de la EM, pero se alinea con recomendaciones más generales sobre la prevención de enfermedades crónicas.
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Las elecciones dietéticas en la EM progresiva son muy personales y dependen de la fase individual de la enfermedad, afecciones concomitantes, medicamentos y posibilidades prácticas. Un dietista especializado con conocimiento de EM puede ayudarte a diseñar un plan nutricional que se adapte a tu situación y tratamiento. Es importante siempre discutir esto con tu médico tratante antes de hacer grandes cambios dietéticos.
_Esta información nunca reemplaza el juicio de un médico. Siempre discute tu situación con tu propio médico tratante._