# Nutrición y dietas en deficiencias inmunitarias primarias
Las opciones alimentarias juegan un papel de apoyo en las deficiencias inmunitarias graves. Dado que el sistema inmunitario no funciona correctamente, las infecciones pueden surgir más fácilmente y durar más tiempo. Ciertos patrones dietéticos se investigan o se recomiendan como complemento del tratamiento médico, principalmente porque la desnutrición o deficiencias específicas pueden debilitar aún más el sistema inmunitario.
A continuación encontrarás un resumen de los enfoques nutricionales asociados con esta condición en la práctica y la ciencia.
Nutrición rica en proteínas
InvestigadoiResultados positivos en estudios clínicos, aún no es tratamiento estándar
Este patrón dietético enfatiza la ingesta regular de proteínas completas (por ejemplo, de carne, pescado, huevos, productos lácteos, legumbres). Las proteínas son esenciales para la producción de células inmunitarias y anticuerpos.
En deficiencias inmunitarias graves, especialmente las acompañadas de diarrea o desnutrición, pueden ocurrir pérdidas de proteína en el intestino. Un estudio de 2026 sobre linfangiectasia intestinal como causa de inmunodeficiencia secundaria y otro estudio sobre enteropatía perdedora de proteína (2026) muestran que la pérdida de proteína a través del intestino constituye un problema grave. Una ingesta proteica suficiente ayuda a compensar estas pérdidas.
La literatura (2026) indica que en niños con bronquiectasias no mucoviscidósicas y desnutrición, el sistema inmunitario responde más débilmente a las infecciones. Esto sugiere que un suministro proteico adecuado es importante para la función inmunitaria, aunque la evidencia directa específica para deficiencias primarias es limitada.
**Riesgos:** En ciertas inmunodeficiencias con síntomas gastrointestinales, la diarrea puede dificultar la digestión de proteínas. Esto puede requerir formas adaptadas (por ejemplo, proteínas molidas o líquidas) que ejerzan menos presión en el tracto gastrointestinal.
Nutrición rica en micronutrientes (vitaminas y minerales)
InvestigadoiResultados positivos en estudios clínicos, aún no es tratamiento estándar
Este patrón se enfoca en una ingesta suficiente de vitaminas (especialmente A, C, D, E) y minerales (zinc, hierro, selenio) que se conocen como importantes para la función inmunitaria.
Un estudio de 2026 sobre Ataxia-Telangiectasia, una forma de inmunodeficiencia primaria, muestra que la deficiencia de vitamina D es frecuente en estos pacientes y se asocia con reacciones inflamatorias más graves. Esto sugiere que el estado vitamínico es relevante para la evolución de las enfermedades inmunitarias.
El zinc juega un papel crucial en el desarrollo de células T y la respuesta inmunitaria. La desnutrición frecuentemente se acompaña de deficiencia de zinc y hierro, ambos empeoran la función inmunitaria.
**Riesgos:** La sobredosis de ciertas vitaminas (por ejemplo, exceso de vitamina A) puede en algunos contextos afectar negativamente la función inmunitaria. Esto requiere precaución y orientación del equipo médico o nutricionista.
Suplementación probiótica
InvestigadoiResultados positivos en estudios clínicos, aún no es tratamiento estándar
Los alimentos probióticos y suplementos contienen bacterias vivas (por ejemplo, Lactobacillus, Bifidobacterium) que pueden apoyar la flora intestinal.
Un ensayo controlado aleatorizado de 2026 mostró que la suplementación probiótica en lactantes mejoró la salud respiratoria, salud gastrointestinal, equilibrio inmunitario y composición de la microbiota intestinal. Esto sugiere posibles beneficios también para niños con sistemas inmunitarios defectuosos afectados por infecciones y diarrea.
Sin embargo, los mecanismos no se comprenden completamente, y los efectos pueden variar ampliamente según el tipo de enfermedad y la persona.
**Riesgos:** Para pacientes muy gravemente inmunocomprometidos (por ejemplo, con ciertas formas de inmunodeficiencia combinada), los cultivos de bacterias vivas pueden teóricamente causar infecciones. Esto requiere selección cuidadosa y aprobación médica.
Ayuno periódico o alimentación con restricción de tiempo
Sin demostrariSin prueba científica de que funcione
Este patrón limita la ventana de alimentación a ciertas horas del día o incluye períodos regulares de ayuno.
Para las inmunodeficiencias primarias no hay investigación directa conocida sobre el ayuno periódico. En pacientes con desnutrición — lo cual es frecuente en inmunodeficiencias graves con diarrea o malabsorción — el ayuno podría ser potencialmente perjudicial ya que puede causar deficiencias nutricionales adicionales.
Los estudios de 2026 sobre enteropatía con pérdida de proteína e insuficiencia de glándulas intestinales demuestran que la ingesta nutricional continua y adecuada es crucial para prevenir deficiencias. El ayuno iría en contra de esto.
**Por qué no probado:** No hay estudios sobre los efectos del ayuno periódico en inmunodeficiencias primarias. Hasta que haya evidencia disponible, este patrón no puede ser recomendado y puede incluso ser riesgoso.
Nutrición baja en componentes específicos (por ejemplo, baja en FODMAP)
InvestigadoiResultados positivos en estudios clínicos, aún no es tratamiento estándar
Este patrón limita la ingesta de carbohidratos difíciles de digerir (oligosacáridos fermentables, disacáridos, monosacáridos y polioles) para aliviar síntomas gastrointestinales (hinchazón, diarrea).
En inmunodeficiencias con diarrea grave — como se reportó en estudios de 2026 sobre deficiencia selectiva de IgA (con enteropatía crónica), insuficiencia primaria de glándulas intestinales y enteropatía con pérdida de proteína — puede ser necesario un ajuste nutricional.
Un patrón bajo en FODMAP puede ayudar con el control de síntomas, aunque esto usualmente se realiza bajo supervisión de un dietista. No es específico del sistema inmunológico, sino orientado al confort intestinal y la absorción.
**Riesgos:** La restricción nutricional inapropiada puede llevar a desnutrición adicional. Esto requiere asesoramiento experto para asegurar que la nutrición sea adecuada.
Nutrición con glutamina o arginina estabilizadas
ExperimentaliSe está estudiando, el resultado aún es desconocido
La glutamina y la arginina son aminoácidos implicados en la función intestinal y la respuesta inmunológica. Los suplementos nutricionales con estos se investigan a veces en contextos de daño intestinal e inmunosupresión.
Para las inmunodeficiencias primarias la investigación directa es limitada. Los estudios de 2026 sobre insuficiencia de glándulas intestinales y enteropatía con pérdida de proteína como complicaciones de inmunodeficiencias sugieren que el apoyo a la barrera intestinal puede ser relevante, pero no está bien establecido el aporte específico de aminoácidos.
**Por qué experimental:** Aún hay un número insuficiente de ensayos clínicos en deficiencias primarias. Podría tener beneficio teórico, pero no ha sido demostrado como un enfoque estándar.
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**Las elecciones nutricionales en inmunodeficiencias primarias siempre son personalizadas.** Porque la enfermedad subyacente y los problemas intestinales, de absorción e infecciones asociados pueden variar considerablemente, la orientación nutricional debe ser parte del equipo médico: el médico tratante, o — mejor aún — un dietista con experiencia en inmunodeficiencias. Ellos pueden determinar para tu situación específica o la de tu hijo qué elecciones nutricionales son seguras y significativas.
_Esta información nunca reemplaza el juicio de un médico. Siempre discute tu situación con tu propio médico tratante._