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Esclerosis lateral primaria

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Última actualización: 2026-08-11 · revisado automáticamente, verificado por muestreo

# Nutrición y dietas en la esclerosis lateral primaria

La esclerosis lateral primaria (ELP) es una enfermedad neurodegenerativa rara en la que las células nerviosas motoras que controlan el movimiento mueren gradualmente. Esto conduce a una espasticidad y parálisis progresivas. Debido a que la ELP puede afectar la capacidad de comer y tragar, la nutrición juega un papel importante en el mantenimiento de la fuerza y la salud. Esta página analiza qué patrones nutricionales se investigan en la ELP y qué se sabe sobre ellos.

Nutrición rica en proteínas

InvestigadoiResultados positivos en estudios clínicos, aún no es tratamiento estándar

La alimentación rica en proteínas implica aumentar la proporción de proteínas en las comidas diarias. Esto puede lograrse mediante carne, pescado, productos lácteos, huevos, legumbres y frutos secos.

En enfermedades neurodegenerativas como la ELA (esclerosis lateral amiotrófica), que en muchos aspectos es similar a la ELP, la investigación muestra que una ingesta adecuada de proteínas es importante para mantener el tejido muscular. Una investigación sobre estrategias nutricionales en la ELA (2026) describe que la alimentación enriquecida en calorías y proteínas forma parte de las recomendaciones estándar, especialmente cuando ocurre pérdida muscular. En la ELP, donde la progresión suele ser más lenta, una cantidad suficiente de proteína ayuda a mantener la fuerza muscular restante, aunque no detiene la enfermedad subyacente.

Los riesgos son especialmente importantes si tienes dificultad para masticar o tragar: las fuentes de proteína grandes y sólidas pueden ser difíciles de ingerir. En ese caso, las fuentes de proteína líquidas o blandas (yogur, sopa de carne, pescado desmenuzado) pueden ser útiles.

Alimentos ricos en carotenoides, tocoferoles y retinol (antioxidantes)

InvestigadoiResultados positivos en estudios clínicos, aún no es tratamiento estándar

Estos son nutrientes con actividad antioxidante: los carotenoides se encuentran en verduras de color naranja y verde (zanahoria, brócoli, espinaca), los tocoferoles (vitamina E) en frutos secos y semillas, y el retinol (vitamina A) en hígado y productos lácteos, entre otros.

Una investigación reciente (2026) sobre los niveles plasmáticos de estos antioxidantes muestra asociaciones con el riesgo de ELA. Los estudios sugieren que los niveles plasmáticos más altos de ciertos carotenoides y vitaminas se asocian con un menor riesgo de ELA. Dado que la ELP es una variante del espectro de enfermedades de las neuronas motoras, estos hallazgos también pueden ser relevantes. El mecanismo parece residir en la protección contra el estrés oxidativo en las células nerviosas.

La presencia de estas sustancias en los alimentos —comiendo muchas verduras y frutas— generalmente se considera segura. Sin embargo: dosis muy altas de ciertas vitaminas (especialmente vitaminas liposolubles como A y E) pueden conllevar riesgos; los alimentos son mucho más seguros que los suplementos en dosis altas.

Curcuminoides y sustancias bioactivas de plantas

ExperimentaliSe está estudiando, el resultado aún es desconocido

Los curcuminoides son sustancias activas en la cúrcuma, una especia amarilla muy utilizada en platos asiáticos. Se investigan por sus propiedades antiinflamatorias y antioxidantes.

Un pequeño estudio (2026) sobre alimentación enriquecida a largo plazo con curcuminoides y fosfolípidos en la ELA familiar (fELA) mostró efectos en la progresión de la enfermedad. Sin embargo, este es un único estudio con un pequeño número de participantes, y la evidencia no es lo suficientemente fuerte como para recomendarlo como estándar. Para la ELP, actualmente faltan estudios específicos.

La cúrcuma en cantidades normales de alimentos (una pizca de especias por comida) es segura. Los suplementos muy altos pueden tener interacciones con ciertos medicamentos, especialmente anticoagulantes.

Suplementación de vitamina B12 y elevación de homocisteína

InvestigadoiResultados positivos en estudios clínicos, aún no es tratamiento estándar

La vitamina B12 juega un papel en la función nerviosa. La homocisteína es un aminoácido que en niveles altos puede ser dañino para las células nerviosas.

Una cohorte china (2026) mostró que la suplementación oral de vitamina B12 se asoció con mejores perspectivas de supervivencia y una progresión más lenta en la ELA. El mecanismo parece funcionar a través de la reducción de la homocisteína. Esta es una línea prometedora, pero aún faltan investigaciones en poblaciones occidentales y específicamente para la ELP.

Para las personas con PLS, una ingesta adecuada de B12 es importante, especialmente porque algunos medicamentos (como ciertos antidiabéticos, lo cual puede ser relevante en caso de comorbilidad) pueden afectar la absorción de B12. Un médico puede controlar los valores de sangre.

Colesterol y grasas alimentarias

InvestigadoiResultados positivos en estudios clínicos, aún no es tratamiento estándar

El papel del colesterol en la ELA y posiblemente en la PLS es objeto de debate. El colesterol es necesario para la función nerviosa normal, pero los niveles altos tienen otros efectos negativos.

Investigaciones recientes (2026) sugieren que el colesterol podría no ser solo una "sustancia auxiliar", sino también un biomarcador y posible objetivo terapéutico. Sin embargo, la relación es compleja. En la PLS, el problema principal no es el colesterol en sí, sino más bien mantener una nutrición adecuada: la desnutrición calórica es un riesgo mayor que el colesterol elevado.

Las grasas saludables (aceite de oliva, pescados grasos, frutos secos) suelen recomendarse. La restricción extrema de grasas puede ser contraproducente cuando ya estás perdiendo mucho peso por la degradación muscular.

Nutrición adaptada para problemas de deglución

InvestigadoiResultados positivos en estudios clínicos, aún no es tratamiento estándar

A medida que la PLS progresa, pueden surgir problemas de deglución (disfagia). Esto requiere alimentos que se puedan tragar con seguridad sin riesgo de aspiración. Estos incluyen alimentos blandos, húmedos, purés y bebidas de espesor modificado.

La investigación reciente (2026) se enfoca en las propiedades reológicas (flujo y estructura) de los alimentos para pacientes con disfagia y ELA. Se trata de cómo se comportan los alimentos físicamente —viscosidad, cohesión— para que puedan tragarse más fácil y seguramente. También se investigan la presión de la lengua y del esófago como indicadores fisiológicos de cuándo es necesaria la adaptación.

Para los pacientes con PLS y disfagia, las modificaciones de textura (trituración, puré) suelen ser necesarias. Esto debe formar parte de un plan nutricional adaptado junto con un logopeda o dietista que oriente la rehabilitación de la deglución.

Enriquecimiento calórico y alimentos de alta densidad calórica

InvestigadoiResultados positivos en estudios clínicos, aún no es tratamiento estándar

Esto significa alimentos enriquecidos con calorías extra —a través de aceite, mantequilla, frutos secos, leche completa o bebidas energéticas— para compensar la pérdida de peso y las necesidades energéticas en la degradación muscular.

La investigación sobre la implementación de alimentos enriquecidos en calorías (2026) muestra que es una estrategia establecida en la ELA. Dado que la PLS es menos agresiva que la ELA, la pérdida de peso suele ser menos dramática, pero durante la progresión puede ocurrir. El enriquecimiento calórico ayuda a mantener la masa muscular y la energía para la rehabilitación y las actividades diarias.

Riesgo: si ya tienes dificultades para comer, la comida puede resultar aún más pesada o saciante. La adaptación a la tolerancia individual es crucial.

Ayuno periódico o ayuno intermitente

DesaconsejadoiDemostrado ineficaz o dañino, o peligroso en combinación con tu tratamiento

Este patrón consiste en alternar períodos de alimentación y ayuno, a veces a lo largo de días.

No hay investigación que apoye el ayuno periódico en la PLS o la ELA. Es más: en una enfermedad con degradación muscular y gasto energético, el ayuno puede ser perjudicial. Los músculos se degradan para obtener energía, y tu cuerpo no puede permitirse prescindir de alimentos. La alimentación regular y frecuente (varias comidas pequeñas al día) es mucho más apropiada.

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Consideraciones prácticas

Las opciones nutricionales en la PLS dependen fuertemente de la etapa de la enfermedad, tus preferencias personales, tu origen cultural y posibles problemas de deglución. En la fase temprana, la alimentación normal puede ser suficiente siempre que sea variada y adecuada en calorías. A medida que la enfermedad progresa, la modificación de texturas y el enriquecimiento calórico se vuelven cada vez más relevantes.

Es importante mantener contacto regular con tu neurólogo y —cuando sea posible— con un dietista especializado en enfermedades neurodegenerativas o disfagia. Ellos pueden controlar los valores de sangre (B12, equilibrio mineral) y ajustar el plan nutricional según cómo comas y cómo responda tu cuerpo.

_Esta información nunca reemplaza el juicio de un médico. Siempre discute tu situación con tu propio médico tratante._

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Fuentes utilizadas

Sobre cada fuente hay una frase que explica de qué trata la investigación, para que no tengas que basarte en un título técnico en inglés. Encontrarás más estudios sobre Esclerosis Lateral Primaria en publicaciones y estudios.

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codex.care no proporciona asesoramiento médico. Siempre discute síntomas, medicamentos y opciones de tratamiento con tu propio médico.